La quínoa es un pseudo cereal andino muy rico en proteína vegetal, con alto aporte del amino acido triptófano. El triptófano ayuda a la producción de serotonina, un neurotransmisor que aumenta los niveles de felicidad. Además aporta con compuestos fenólicos los cuales fortalecen el sistema inmune y mejora los niveles de colesterol. Al ser rica en proteína vegetal es de fácil digestión y junto a su aporte de fibra ayuda a controlar el apetito y la glucosa en sangre.

Este pseudo cereal contiene saponinas, motivo por el cual tiene un sabor amargo. Las saponinas son compuestos que forman espuma y además tienen un efecto anti cancerígeno. Este efecto se da por la llamada “citotoxicidad direccionada” lo que significa que, las saponinas, atacan únicamente a las células cancerígenas. Además fortalece el sistema inmune debido a su acción antiinflamatoria, antibacterial, antivírico y antialergénico.

El consumo de quínoa, junto con una correcta alimentación, un plan de entrenamiento y un descanso reparador, pueden ayudar a controlar los problemas de colesterol. Este control se debe a que que las saponinas se unen con el colesterol y las sales biliares y aumentan la excreción fecal de estos. Además, este compuesto disminuye la absorción de colesterol en los intestinos, ayudando a disminuir los niveles de colesterol en sangre. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, una concentración elevada de saponinas, puede generar toxicidad al organismo y bloquear la absorción de ciertos nutrientes como el zinc. Es por ello que aquellos alimentos que contienen saponinas deben ser remojados y lavados previamente a su consumo para así disminuir sus niveles.